16 noviembre 2016

No mires atras



Este juego, no se lo recomiendo a nadie, absolutamente a nadie, de ninguna forma deberías jugar. Podrías acabar  con tu vida o convertirla en un infierno, no sé si es real, pero no pienso comprobarlo, mi vida es lo  primero y lo más importante. El nombre del juego es: No mires atrás. Les explicaré en que consiste este juego.

Una vez, cada 3 meses, a las 12 de la noche, debes encontrarte en tu habitación, estar sentado en una silla y encontrarte en total oscuridad,  solamente se debe de ver la luz de tu ventana . Una vez cumplidos  estos requisitos, hay que hacer lo siguiente:
 En una hoja de papel, escribe:

Sensor sensor sensor mírame sensor sensor sensor mírame sensor sensor.

Luego de escribirlo, debes de arrugar el papel y arrojarlo detrás de ti, para que reciba tu mensaje el fantasma, que no se sabe quién es. Debes de esperar  5 minutos, y tras esto vas a sentir  como él respira en tu  espalda,

 y tras esto   un escalofrío que  rodea tu cuerpo y que te dejará mudo, pero no intentes levantarte de la silla, porque se cabreará , y te atacará.

Debes estar sentado, pero que ni se te ocurra cerrar los ojos, porque en el momento en el que los habrás será un horrible error. Deberás permanecer con los ojos abiertos, y prestar mucha atención, así él no podrá hacerte nada, salvo, acariciarte la espalda, para que sepas que el está presente.


Esa criatura anónima, estará por un buen rato moviéndose por tu habitación,pero no se mostrará ante tus ojos. Poco a poco, empezarás a escuchar que empieza a hablarte, pero tú no conseguirás entender, lo que hace es maldecirte.

Mientras que estés escuchando su voz, te recomiendo, que no le hables ni le digas nada, tampoco  reces, porque solo conseguirás que te ataque. Sigue mirando enfrente, y aguanta tu miedo, porque, la criatura cada vez te empieza hablar más y más fuerte, para que le hagas caso, pero, sigue mirando al frente, como si esa cosa no estuviera presente en tu habitación.

Cuando pasen 15 minutos, empezarás a escuchar gemidos, que te aterrorizan, pero por todo lo que más quieras en tu vida, ni se te ocurra mirar hacia atrás,te pido por favor que ni te gires hacia atrás  ni salgas corriendo.

Ese ser  comenzara a toser, parecerá que está  punto de vomitar, tu debes permanecer mirando al frente, y el hará esos ruidos para que tú te des vuelta.

Para hacer que esa cosa desaparezca deberás prestar atención a lo siguiente: Cuando escuches rasquidos, significa que se marcha, pero eso no es todo. Cuando escuches más de 5 rasquidos, debes  levantarte de la silla e ir a acostarte en tu cama y sobretodo sin mirar atrás( nunca debes mirar atrás), tapa tu cabeza con la almohada y cierra los ojos hasta que amanezca.

Se dice que  algunos que han jugado no han logrado sobrevivir para poder contar su experiencia.




















Historia sacada de:
http://es.creepypasta.wikia.com/wiki/El_juego_de_no_mires_atr%C3%A1s

21 junio 2016

El Wendigo

El Wendigo es descrito como un ser raquítico, hasta el punto de inanición, su piel esta tensada a lo largo de su cuerpo ajustándose a sus huesos. El color de su tez es similar a las cenizas de la muerte, y sus ojos parecen estar hundidos en sus cuencas, donde deberían estar sus labios ahora solo hay vestigios de piel y sangre,  el Wendigo tiene ampollas en su piel y emite un olor a descomposición, muerte y corrupción.

Se dice que en la región de los grandes lagos de Canadá el Wendigo suele salir en las noches más frías de invierno, que prefiere estar solo  y en el silencio de los bosques, ahí donde puede esconderse y cazar con mayor facilidad  a sus víctimas.

Esta leyenda nace de las tribus de Norteamérica y Canadá y se puede encontrar en el folclore de diversas tribus  de Nativos americanos, en especial la tribu de los  algonquinos. Esta tribu habitaba en lo que ahora se conoce como Alaska y Quebec y tenía fuertes creencias espirituales y chamánicas, estas tribus  creían que todos los elementos de la naturaleza tanto  animales como  vegetales,incluso  montañas y  ríos , tenían espíritus que podían hacer tanto el mal como él bien, estos espíritus fueron considerados como  deidades para ellos.

Es en estas creencias donde  aparece el espíritu del Wendigo, el cual es presentado como un ser capaz de  comprender vicios como la glotonería o la avaricia , y que  después de matar y consumir a otra persona, siempre estaba al acecho de nuevas presas. En muchas tradiciones, los humanos que eran consumidos por la avaricia se podían convertir en Wendigos, este mito se usaba como una forma de  motivar la cooperación y moderación en el comportamiento de los miembros de la tribu.





Este espíritu suele ser asociado con el invierno, el norte, y el frío; así como también con la hambruna y la inanición, esto se debe a  la falta de comida y la muerte a causa de esto.


En los mitos que rodean al Wendigo, se lo representa como un ser humano, que después de ser poseído por un espíritu maligno, pasa a transformarse en una bestia sin moral, consumida por un hambre tan voraz por la carne humana que cazará y matará a todo con el que se cruce hasta que fallezca de inanición.


La razón por la que las tribus nativas han ensalzado al Wendigo han sido porque, en cierto modo, representaba su miedo más atroz, la parte más oscura e inmoral del ser humano. La misma en la que algunos hombres podrían caer durante los más áridos inviernos, cuando la caza escaseaba y los recursos eran escasos. Épocas en que la mente humana podía enloquecer y, simplemente, emerger el ansia por consumir carne humana.


El ritual para convertirse en este monstruo consistía en consumir carne humana, la leyenda del Wendigo originalmente se creó para prevenir a las tribus indias de caer en el canibalismo durante los tiempos de escasez de comida y en los que fríos inviernos que aislaban su fuente de alimento, se sabe que durante estas penurias no era extraño que se practicara el canibalismo entre tribus.

A día de hoy no paran de tejerse leyendas en múltiples ciudades, ahí donde exista siempre un denso bosque. Siempre nos encontraremos, por ejemplo, con la típica historia de un cazador que termina perdiéndose en la espesura del bosque , que nunca pudo encontrar el camino de regreso y que, poco a poco, fue transformándose en algo inhumano: en un Wendigo. Un ser de piel grisácea, de afiladas garras y mirada flamígera, que se escondía entre los árboles para alimentarse de los incautos excursionistas que paseaban por esa zona del bosque.



Fuente:
http://supercurioso.com/la-oscura-leyenda-del-wendigo/

http://www.escalofrio.com/n/Hombres_Lobo/El_Wendigo/El_Wendigo.php

14 enero 2016

El Árbol del Diablo



En el Oak Hammock Park, dentro del Municipio de Bernards en Nueva Jersey, yace un viejo roble de aspecto siniestro, con las ramas abiertas hacia el cielo, como si fuesen brazos de condenados al infierno, paralizados en medio de sus movimientos llenos de angustia y desesperación. Le llaman el Árbol del Diablo: La leyenda dice que a su alrededor ocurren cosas inexplicables, y que muchos han perecido bajo sus ásperas ramas.


Cuentan que, al acercarse al Árbol del Diablo, una sensación de opresión se apodera de ellos, como si en el ambiente se respirase la maldad. Inclusive, algunos han dicho que percibieron gritos sin fuente aparente, o que vieron sombras o siluetas encapuchadas, merodeando con actitud acechante y escurridiza. Pero lo más sorprendente es la historia del carro negro fantasma, que ha perseguido a algunos después de que treparon en sus coches para alejarse del funesto lugar. Ese coche los persigue, castiga con su presencia la valentía de los curiosos, pero siempre desaparece inexplicablemente cuando el coche de las víctimas se aproxima a la carretera principal.

Ahora, y si nos preguntamos por qué nadie ha quemado el árbol o lo ha cortado, la respuesta se resume en una sola palabra: miedo. Y es que, quienes han golpeado al árbol o se han burlado de él, han experimentado accidentes de tráfico, daños en el coche, o algún otro suceso nefasto. Es como si el árbol se protegiese a sí mismo mandando mala suerte a quienes lo ponen en peligro, o al menos eso da a entender lo sucedido en aquella ocasión donde, tras emitirse la orden de derribarlo, los trabajadores encargados de cortarlo no pudieron hacer nada: primero porque las sierras eléctricas dejaron de funcionar inexplicablemente al encenderse cerca del objetivo, segundo porque, tras volver a funcionar inexplicablemente una vez que estuvieron lejos, los dientes de las sierras se rompieron cuando intentaron penetrar en aquella endemoniada madera, y tercero porque, al tratar de cortar con hachas, las hojas de metal se salieron tras los primeros golpes…














Claro que alguien podría intentar acabar con el árbol de otra forma, pero todo el que se acerca siente miedo inexplicablemente; y nadie, tras haber respirado el horror que impera en torno al árbol, pensará en eliminarlo sin creer que por ello podría también sufrir la muerte o algo todavía peor…

Otro aspecto interesante de la leyenda, es que el árbol siempre se mantiene caliente al tacto, incluso si hace mucho frío y cae nieve.
















Es como si de un cuerpo humano se tratase, como si su seca madera fuese carne cálida, palpitante como las vísceras de los seres que, en los numerosos rituales satánicos que se han efectuado junto a él, han sido ofrecidos, sacrificados (hablamos de sacrificios de animales, de humanos no es seguro) al Señor de las Tinieblas… Conjuntamente, el calor constante del árbol es acompañado por pequeñas (unas zonas de unos 3 o 2 metros cuadrados más o menos) frías alrededor, las cuales siempre están, incluso en los meses de más calor; y es que, según el conocimiento esotérico y parapsicológico, el frío inexplicable es algo que acompaña a las presencias malignas…

Como vemos, el Árbol del Diablo tiene impreso el sello de la muerte, y han sido muchos los sucesos ocurridos junto a él: supuestas ejecuciones de esclavos rebeldes en siglos pasados, reuniones y linchamientos efectuados por el Ku Klux Klan, suicidios, un hombre que mató a su familia y después se ahorcó, y sobre todo el caso del asesino Gerard John Schaefer, que violó, mutiló, ahorcó y enterró a dos chicas junto al árbol, volviendo días después para cometer abominables actos de necrofilia con los cadáveres…

Finalmente, se sabe de fotos que muestran ectoplasma, orbes o cosas raras cerca del árbol, pero son muy pocas porque casi siempre las cámaras dejan de funcionar cuando están cerca del Árbol del Diablo.