28 noviembre 2014

Ed Gein – El Carnicero de Plainfield



Aparentemente era un hombre inofensivo… pero su personalidad ocultaba un terrible psicópata que convirtió su granja en un matadero humano. Sus espeluznantes crímenes proporcionaron a Hitchcock las bases para su clásica película de terror Psicosis.


En la tarde del 8 de diciembre de 1954, un granjero de Plainfield, en Wisconsin, entró en “La Taberna de los Hogan” a echar un trago en esa fría tarde de invierno, cuando de pronto descubre con espanto un gran reguero de sangre que cubría las tablas de madera del suelo. La propietaria, Mary Hogan, había desaparecido.


El sheriff observó que no había señales de lucha aparentes y que la caja registradora seguía llena, pero determinó que la mujer había sido asesinada y que su cuerpo había sido arrastrado hasta un coche que esperaba fuera. Los informes forenses tan sólo confirmaron las conclusiones a las que había llegado el sheriff y no arrojaron ninguna luz sobre el caso. La desaparición de Mary era un misterio.


Aproximadamente un mes después de este suceso, el propietario del aserradero de Wisconsin comentaba el caso con un hombre pequeño y tímido que vivía en una granja de madera a pocos kilómetros de allí. Su nombre era Ed Gein.


Gein vivía solo desde la muerte de su madre en 1945 y se ganaba la vida haciendo toda clase de trabajos a los vecinos de Plainfield. Fue su habilidad en este tipo de trabajos, por la que este hombre de complexión débil, mediana edad, pelo rubio y ojos azules empezó a ser conocido entre las gentes del lugar como una persona trabajadora, cumplidora, fiable pero excéntrica.


En esta ocasión, el hombre recordó que Gein solía sentarse solo en un rincón de la taberna mirando fijamente a la dueña del local, absorto en sus pensamientos con una jarra de cerveza. Supuso que estaba enamorado de la mujer. Le sugirió bromeando, que si le hubiese hablado a Mary con claridad de sus sentimientos, probablemente en ese momento estaría en su granja cocinando y esperando a que volviera en lugar de haber desaparecido presumiblemente asesinada. Gein, con un extraño gesto puso los ojos en blanco y le respondió con una de sus conocidas sonrisas: “No está desaparecida. Ahora mismo está en la granja”. El hombre se encogió de hombros y no le tomó en serio, después de todo, era el tipo de comentario que se esperaba de él…El propietario del aserradero no se llevaba muy bien con Gein.





Encontraba extremadamente difícil hablar con él porque a veces éste comenzaba a reír con nerviosismo sin motivos como un desequilibrado, o por sus comentarios inoportunos que dejaban a la otra persona sin saber qué decir.


Nació el 27 de agosto de 1906, hijo de una mujer austera y fanática religiosa que despreciaba a su débil y borracho marido. Cuando ambos discutían, que solían hacerlo con frecuencia, el hombre se emborrachaba y pegaba a sus dos hijos.


Desde el primer momento, la vida de Ed estuvo completamente dominada por su madre, quien se había prometido a sí misma que su hijo no sería nunca como esos hombres lascivos, ateos y alcoholizados que veía a su alrededor. Seguía una disciplina muy dura castigando a sus hijos, era incapaz de darles el consuelo y el amor de una madre.


Gein no tubo contacto con otros niños, pues todo el mundo suponía ante los ojos de esa madre una amenaza para la pureza moral de su hijo. Así fue durante treinta y nueve años hasta que la mujer murió víctima de un ataque al corazón, dejando tras ella un hombre dependiente, reprimido y sólo, en un mundo que apenas comprendía.





Dos oficiales de la Policía arrestaron a Gein, mientras otros dos se dirigían inmediatamente hacia su granja con la intención de llevar a cabo un registro.








Al pasar dentro, el sheriff sintió como algo le rozaba el hombro, y al volverse se topó con un cuerpo decapitado de mujer con un profundo agujero en el estómago. El cadáver colgaba del techo.La mañana del sábado 16 de noviembre de 1957, Ed Gein asesino a la dueña de la ferretería del pueblo, Bernice Worden, disparándole una bala con su viejo rifle de caza del calibre 22. También en esta ocasión se llevó el cadáver en la furgoneta, dejando el suelo del local encharcado de sangre. Pero esta vez, habría un testigo… el libro de contabilidad. En su última anotación, figuraba el nombre de Ed Gein, a quién habría vendido su último anticongelante.


Después de recuperarse del shock por el horror que habían presenciado, y tras pedir ayuda por radio, los dos hombres volvieron a la casa.


El cadáver colgaba de un gancho por el tobillo y con un alambre le habían sujetado el otro pie a una polea. Habían rajado el cuerpo desde el pecho hasta la base del abdomen, y las tripas brillaban como si las hubiesen lavado y limpiado.


No había duda que el causante de ese terrorífico espectáculo era una persona enferma. Era difícil de creer que un ser humano pudiera vivir allí. Por todas partes se veían montañas de basura y desperdicios, cajas de cartón, latas vacías, herramientas oxidadas, excrementos, revistas pornográficas, de terror y de anatomía humana, chicles pegados en las tazas y una dentadura sobre el mantel de la mesa…


Más tarde, en cuanto llegaron más patrullas, se descubrió en el interior de la casa todo el horror que allí escondía. Había varios cráneos esparcidos por la cocina, unos intactos y otros partidos por la mitad y empleados como cuencos.


Una inspección más detenida reveló que una de las sillas de la cocina estaba hecha con piel humana, como las pantallas de las lámparas, las papeleras, las fundas de los cuchillos e incluso alguna prenda de vestir, como un chaleco o un cinturón formado con pezones humanos.


Había decorado el interior de su casa de madera con esas máscaras confeccionadas con tiras de piel procedentes de auténticos rostros humanos y con los cráneos colgados de las columnas de su cama.Entre los más atroces descubrimientos, se encontraron unas cajas con los restos humanos pertenecientes a diferentes cuerpos sin identificar, el corazón y la cabeza amputada de Bernice Worden en una bolsa de plástico, una colección de nueve máscaras de piel humana con el pelo intacto, de las cuales, cuatro colgaban en la pared que rodeaba la cama de Gein, etc.


La única habitación de la casa que parecía normal era una sellada con tablones en la puerta y perfectamente ordenada… la de su madre. Desde que su madre muriera en 1945, doce años antes, la habitación había estado cerrada con clavos como un sepulcro. Ed explicó a la Policía después de su detención que, después de su fallecimiento, su madre se mantuvo en contacto con él durante más de un año, hablándole mientras se adormecía. Dijo que había sido en esa época cuando desarrolló su fascinación por la anatomía. Le fascinaban los reportajes sobre la operación de cambio de sexo y se planteó el convertirse él mismo en mujer.


Gein declaró que tan sólo recordaba, muy confusamente, haber matado a Bernice Worden, y que los demás restos humanos que se habían hallado en la granja pertenecían a nueve cadáveres que había sacado del cementerio. Explicó que en los últimos años sentía de vez en cuando la necesidad de profanar tumbas, y que en algunas ocasiones incluso conocía a las víctimas en vida y se enteraba de sus muertes leyendo los periódicos. Luego, en la noche del entierro, se dirigía al cementerio, sacaba el cadáver y rellenaba de nuevo la tumba (eso lo pudo comprobar la Policía más tarde, cuando al exhumar las tumbas, algunas de las que Gein había dicho, se encontraban vacías).


Muchos de los objetos domésticos y muebles que se descubrieron a raíz del arresto de Gein, procedían de las profanaciones de tumbas. Unas veces arrastraba cadáveres enteros hasta su casa, otras cortaba las partes más interesantes y se las llevaba como recuerdo.





Los médicos del hospital Central del Estado deciden que el asesino no está capacitado para ir a un juicio y es internado hasta los años 68, cuando después de un juicio que duraría una semana, se le declara culpable de dos asesinatos, pero al aducirse su locura, es de nuevo internado.El 30 de marzo de 1958 la casa de Gein fue clausurada, después de correrse el rumor de que estaba destinada a convertirse en una atracción para turistas como la Casa de los Horrores. De todas formas, su camioneta Ford sobrevivió y se vendió en una subasta pública para ser utilizada en ferias locales con un letrero que anunciaba: “¡El coche de Ed Gein! ¡Vea el coche que transportó a los muertos de las tumbas!”.


Cuando los psiquiatras comenzaron a considerar las posibles razones de su comportamiento patológico, supusieron que se trataba de un caso de “Complejo de Edipo”, que Gein estaba enamorado de su madre y que a raíz de su muerte se obsesionó en buscar a alguien que la sustituyera, pues se encontraron extraordinario parecido entre sus víctimas y su madre. De niño, buscaba el amor de su madre de manera obsesiva, que le era negado una y otra vez, fue así como en su mente se desarrolló una nueva personalidad, un Ed que odiaba a la mujer.


Gein murió por insuficiencia respiratoria el 26 de julio de 1984, tras décadas de reclusión en una unidad psiquiátrica, donde resultó ser un paciente modelo. En la actualidad, sus restos descansan en el cementerio de Plainfield, al lado de los de su madre…
Dejo una canción de la banda de thrash metal Slayer sobre Ed gein .

27 noviembre 2014

Palom the Nightmare Doll



En una expedición de mitos y horror, un grupo de fanáticos del terror, entran a un hospital psiquiátrico que fue cerrado por desconocidas razones, entre ellos estaba yo, un joven fanático de las creepypastas, empezamos a examinar cada habitación que había, yo entre a la habitación 345, estaba todo desordenado y había un espejo roto, me dio curiosidad y empecé a ver más de cerca el espejo, entre los fragmentos había un sobre, con cuidado tome el sobre y abrí el sobre, en su contenido había una carta, y lo que decía era así: “Quien encuentre esta carta sabrá un secreto, que para el ser humano lo considera absurdo e irreal, sabrá un caso no muy conocido, pero que guarda grandes misterios…

Mi nombre es Victoria West, yo estoy hace 10 años en el hospital psiquiátrico, en pocos dias se ejecutara mi sacrificio, los doctores dicen que ya no tengo remedio, pero una persona inocente como yo no debería estar aquí rodeada de gente que realmente es culpable, no puedo escuchar canciones, nunca mas podre olvidar de esa música que sigo escuchando todo el tiempo, varios se preguntan cómo llegue aquí, pues tienes que tener mucha precaución, porque quizás me consideres como una loca desquiciada, pero espero que te quede claro que la respuesta solo dependera de ti...

Yo era muy feliz, tenía todo lo que uno pudiese pensar, una casa, dinero, todo, pero lo que más amaba era mi hermana menor, Melisa, ella tenía 13 años y no era como una niña cualquiera, extravagante y divertida era, siempre mostraba a la gente su hermosa sonrisa, su pelo ondulado de un café oscuro era una envidia para las otras niñas, y sus ojos verdes como la hierba. Ademas en las tardes siempre veia a mi hermana tocando hermosas canciones de piano, pero no solo recordaba es, tambien recuerdo que siempre me decía que yo era lo mejor que le haya pasado en la vida, claro teniendo a papá y mamá.

Un día mi hermana y yo íbamos de vuelta de la escuela, cuando de pronto mi hermana quedo maravillada al ver un teatro viejo y abandonado, ella me dijo que quería entrar, pero le dije que no ya que teníamos que llegar rápido a casa porque papá llegaba tarde de su trabajo, pero ella me desobedeció y entro al teatro, obviamente fui tras ella, no había ningún rastro de ella, hasta que la vi sentada en una silla que conservaba algo de su brillo.

“Melisa, vámonos mama nos va a matar si llegamos tarde”

“Ya voy Victoria” dijo algo distraída

En la hora de cenar íbamos a comer lasaña boloñesa, prefería la vegetariana pero no reclamaba, igual lo comía; todo el mundo estaba en la mesa, menos Melisa que todavía no bajaba.

"Victoria, puedes ir a buscar a tu hermana? Me parece un poco extraño que no venga a comer su plato favorito” dijo mi mamá.

“Ya mama” le respondí.

"Subiendo las escaleras empecé a escuchar la voz de Melisa hablando con otra voz, toque la puerta, cuando entre solamente estaba Melisa al frente de la ventana.

"Con quién hablabas?” le pregunte.

“Con Nadie” me respondió.

"¡¿Cómo que con nadie?! Escuche otra voz que estaba hablando contigo” le respondí un poco molesta.

“¿Viniste a pelear conmigo o decirme que la cena estaba servida hace 5 minutos?”

“A avisarte que la cena estaba hace 20 minutos".

"Baje las escaleras con Melisa, cuando mi mama vio a Melisa puso una cara de molestia.

"¿Por qué no bajaste a cenar?” dijo preocupada.

“No puedo decírtelo” respondió Melisa.

"Mi madre empezó a perder la paciencia.

“¿Por qué no bajaste a cenar?” dijo esta vez un poco severa.

“Estaba hablando con una amiga”

Mi madre se relajo, suspira y dice: “adolescentes y sus cosas de ahora”

Después de cenar, nos fuimos a dormir, yo estaba en mi cuarto ya lista para irme a dormir.

Dormía plácidamente, de pronto escucho una melodía, pareciera que alguien estuviera tocando un violín, miro la hora, 3:45 de la mañana.

“Pero quién diablos toca un maldito instrumento a esta hora” pensé

Me levanto y uso mi teléfono como linterna, tratando de seguir la melodía, encuentro que aquella música provenía del cuarto de mi hermana, miro a través de la cerradura y veo a mi hermana parada frente de la ventana como si estuviera viendo alguien o algo parecido, toco la puerta y la melodía para, se abre la puerta y mi hermana fingiendo estar dormida me dice:

"Oye que te pasa... son las 12:00".

"MELISA SON LAS 3:45 DE LA MAÑANA, Y NI SIQUIERA SABES FINGIR ESTAR DORMIDA".

"Victoria déjame en paz, alguna vez has escuchado la palabra "privacidad?"".

"Oye no me vengas con eso, has estado actuando muy extraño últimamente, ademas deberías dormir."

"¿Y a ti que te interesa que hago yo? A lo mas siempre estás hablando con una amiga y en mas cada día actuamos diferentes y no pienso dormir ni hoy ni mañana ni pasado mañana."

"¿Y por qué no?"

"Porque últimamente he tenido muchas pesadillas más de lo normal, ahora déjame en paz o te acuso con mamá y papá."

La miré de reojo, ahora sí viéndola, estaba un poco pálida y su pelo castaño estaba un poco oscuro, como sea volví a mi cuarto y siento que no estaba sola, sentía esa sensación molesta que alguien te estaba mirando, me dio lo mismo y me fui a dormir.

Llegando a la frontera del sueño, escucho que algo se cayó, de nuevo me levanto y veo la hora 3:45, Porque mi reloj mantuvo esa hora? Seguramente se echo a perder mi reloj, usé de nuevo mi celular, pero también tenía la hora 3:45; con cuidado abrí la puerta, caminé en puntillas y bajé por las escaleras con cuidado, fui al comedor, y enciendo la luz, y adivinen que no había nada, de pronto escucho de nuevo el famoso sonido del violín, subo las escaleras, y me encuentro la sorpresa que al final de las escaleras, había una neblina muy espesa, me pareció raro que la neblina no se expandiera por toda mi casa, y además por que había neblina en mi casa?, tuve mis dudas, hasta que me dio lo mismo y entre, realmente era muy espesa, no podía ver nada, me encuentro con una luz intensa que provenía del cuarto de Melisa, cada vez que me acercaba mas a la puerta el sonido del violín se hacía más fuerte, y no pude controlar mi curiosidad, así que entre, todo estaba ordenado, a diferencia de mi cuarto que siempre lo dejo desordenado, como sea no había nadie que estaba tocando el violín, tampoco estaba Melisa tocando piano. De pronto comenzó a darme más sueño y empecé a luchar en no quedarme dormida, por cada parpadeo el cuarto perdía color, hasta que dejé de parpadear y la habitación se volvió totalmente blanco y negro, detrás de mí se cerró bruscamente la puerta, me entró el pánico y traté de gritar, pero no podía, me toque la cara, miro mis manos y veo que estaban cubiertas de sangre, rápidamente me veo en el espejo y estaba “llorando” sangre, di unos pasos atrás y toco algo, miro hacia arriba, mis padres estaban colgados, no tenían ojos y alguien les corto la mandíbula, QUISE GRITAR PERO NO PUDE!!, parpadeo por ultima vez y abundo un silencio muerto, no se escuchaba ni siquiera mi respiracion, pero ese sonido fue interrumpido por el sonido de un piano con la del violin. Me asuste al escuchar un sonido como la de un zombie, me giro lentamente; entre las sombras y la espesa neblina apareció Melisa, pero sus extremidades estaban amarradas tal como una marioneta y tenía muchos moretones, siento una sensación en mi garganta, e involuntariamente vomito algo negro, era…tinta? QUE ESTA PASANDO, QUIEN HIZO ESTO? Llego un momento en que la musica del piano paro, pero siguio el sonido del violin. Melisa levanta la mirada, apunta a un rincón del cuarto y con su voz muerta dice: “está detrás de ti” no quería mirar hacia atrás, pero siento que alguien me estaba girando contra mi voluntad, miro hacia el rincón, habían unos ojos amarillos brillantes,de la nada el sonido del violín llego a una nota tan alta que no podía soportarlo, el cuarto empezó a derrumbarse, y la figura misteriosa con una voz fantasmal femenina dice:“Is the moment of the show”al terminar la frase, la figura se abalanza hacia a mí y es ahí justo cuando despierto de un golpe, temblando miro la hora y eran las 4:30, todo fue una pesadilla, pero eso no significaba que se me quitaba esa sensación de que estas siendo observado, fui a mi baño, me lavé la cara y me fui a dormir, esperando que no me tocara otra pesadilla.

Al otro día, en la escuela estaba muerta de sueño, me empecé a quedar dormida, hasta que: “Señorita West, me podría decir cuál es el segundo órgano más grande que poseemos? De nuevo desperté a golpe y digamos que lo único mas incomodo es que todos mis compañeros me estaban viendo, “El hígado” respondí con un bostezo, mi profesor me queda mirando y de pronto me dice: “Quiero que me espere afuera, los demás trabajen en la página 230 del libro”. Mientras que los demás trabajaran, yo tuve que salir a hablar con mi profesor, me pregunto por qué se me estaba quedando dormida en la clase?, le conté toda mi pesadilla y bueno…digamos que quedo sorprendido, me dijo que fuera a hablar con un psicólogo, además pediría al director para que me retiren. Prepare mis cosas, tomé mi mochila y esperé en la entrada del colegio, de pronto escucho un llanto y una risa, veo al patio de juegos del colegio y veo a mi hermana reírse de una niña que estaba llorando, era Katie, una niña popular de la escuela; veo que las amigas de Katie estaban realmente asustadas, después Melisa se va a la cafetería, unas de las amigas de Katie me vio, era Fabiola la ex-mejor amiga de Melisa, ahora por que terminaron su amistad? No lo sé, corrió hacia mí y con voz temblorosa me dice: “Tu hermana, me está dando miedo, como supo todos los problemas intra familiares de Katie, y empezó a insultarnos mucho, me enoje tanto que quise darle una bofetada, pero lo esquivo y me mordió, en serio…¿Que le pasa a Melisa? Salió corriendo y la perdí de vista, se me vino a la mente la pesadilla, y me di cuenta que tenía mucha relación con el problema que se formo ahora, “con que…mi hermana sabe cosas que no debería saber…Me debe unas buenas explicaciones” llego el auto de mi mamá y me fui.

En mi casa, sentada en la ventana, espere y espere a mi hermana, al fin llego el autobús escolar.

Escucho que estaba subiendo las escaleras, con mucha precaución estiro la mano y justo cuando mi hermana pasa por mi habitación, la tomo del brazo y la tiro hacia mi cuarto, una vez dentro cerré la puerta con seguro, mire a Melisa, estaba distinta, su pelo estaba más oscuro que antes, estaba pálida y sus ojos eran de un verde muy oscuro, casi negros.

En serio Melisa porque lo hiciste? Le dije impaciente.

“DE QUE DEMONIOS ESTAS HABLANDO?”

“No me vengas con tus tonterías, desde que entraste a ese teatro, has estado actuando últimamente muy extraña”

“AAh, te refieres con el incidente de esas perras no? Si solamente me defendí”

“Mmm, interesante, ahora…Como tu supiste todos los problemas intra familiares de Katie?

"Melisa empezó a ponerse un poco nerviosa.

“¿Quien te dijo todos los problemas de Katie, Melisa?"

“No lo diré”

Saque mi celular y empecé a marcar.

“A..A...¿A quien llamas?”

“A mamá, y si es necesario a papá, si no me dices quien fue, entonces les contare todo lo ocurrido”

Melisa se puso más nerviosa, hasta que…

“¡¡¡YA BASTA, BASTA, ESTA BIEN TE LO DIGO, FUE PALOM, ELLA SOLO ME AYUDABA, LA ENCONTRÉ EN EL TEATRO Y ELLA NOTO MI TRISTEZA Y ME PROPUSO SU AYUDA, ACCEDI Y PALOM ME DIJO TODO LO NECESARIO PARA DEFENDERME!!!” dijo Melisa desesperadamente

Quede sorprendida…jamás escuche algo como eso, corte la llamada, Melisa enojada y con las lagrimas cayendo me dice:

“¡¡¡AHORA GRACIAS A TI PALOM SE ENOJARA CONMIGO, HAZME UN FAVOR Y NO ME DIRIJAS LA PALABRA, NO ERES UNA HERMANA PARA MI, ERES OTRA PERRA COMO KATIE Y SUS OTRAS AMIGAS DE MIERDA!!!”.

Con esto Melisa se va de mi cuarto y quede putrefacta, que he hecho o más bien que fue lo que le hizo esa tal Palom a mi hermana…solo había una opción iré a las 3:45 de la madrugada para ver quién es realmente Palom.

En la noche, a las 3:45, empecé a escuchar de nuevo la música y me quise preparar para acabar con todo esto.

Lleve mi celular, una linterna y unos cuchillos, unos me los escondí en las botas y otros en el chaleco, armada hasta los dientes, me asomé a la puerta y vi que la puerta del cuarto de Melisa estaba abierta, después vi a Melisa caminando hacia la entrada de la casa, pensé si Melisa era sonámbula, hasta que me di cuenta que estaba con los ojos abiertos era como si la música la hipnotizada; decidí seguirla, después de unas largas cuadras por fin llegue al feo teatro que Melisa se había encontrado con la tal Palom, entre al teatro y la sinfonía del violín se hacía más fuerte, y de pronto veo a Melisa que entraba al escenario me asome para ver y lo que vi me dejo la carne de gallina, vi a una niña de unos 16 o 19 años tocando un violín negro, su pelo negro estaba amarrado con una trenza al lado, en su cuello había una pajarita, vestía de una blusa blanca de manga corta con una chaqueta negra de cuello en V sin mangas, tenía una falda negra, unas calzas de cuadros blancos y negros y por ultimo unos botines militares negros, empecé a caminar sigilosamente hasta que aquella figura paró de tocar la melodía y dijo:

“Melisa, ¿Quién te obligo a ponerte triste?”

“Fue Victoria, me obligo a decir todo el plan, no te enojes por favor” respondió Melisa

“¿Por qué me enojaría contigo, cuando debería enojarme con tu hermana…que te hizo sufrir y entro a mi teatro sin mi permiso? Pregunto la muñeca.

“Hice lo que tú me dijiste Palom, traer a mi hermana”

Justo ahí la muñeca mostro su rostro, los costados de su labios estaban cocidos formando una sonrisa y además sus puntos lagrimales estaban unidos a su sonrisa, habían unas pequeñas heridas que tenía en su cara, pero lo que más me llamaba la atención eran sus grandes ojos negros con el iris amarillo. De pronto sentí una fuerza que me empujaba e hizo que llegara hasta ella, la muñeca se acercaba hacia mí y me dice: “Victoria te estaba esperando, tu hermana me conto mucho de ti” dijo ella. “¡¿Qué le hiciste a mi hermana marioneta de mierda?!” le grite. Ella no respondió, me miro y me mostró una sonrisa, sus dientes eran delgados y muy afilados como agujas, ella me dice: “Oh Victoria, tu hermana solamente quería ser feliz, pero no podía, porque era la sombra de su hermana, siendo también el blanco de las burlas y sus estúpidos padres no se preocupaban de ella, pero como dicen algunos, todo acto malo tiene su castigo, y la protagonista de todos sus problemas eres tu Victoria ¿verdad Melisa?” Mi hermana se dio vuelta, solté un grito, ERA HORRIBLE, su boca estaba muy abierta, sus ojos estaban negros, su pelo estaba negro y seco; Palom la empujó e hizo que se cayera, se rompió como un plato de porcelana, y además empezó salir sangre, Palom empezó a reírse malévola mente. “¡¡¿¿Qué le hiciste a mi hermana y quién diablos eres en verdad??!!” le grite. “jajajajajaja, permíteme presentarme, soy Palom the nightmare doll y sería un gran placer que escucharas una canción que escribí especialmente para ti…jajajajajajaja”. De pronto todo empezó a temblar sonaba una melodía horrible, sonaban muchos instrumentos: tambores, trompetas, flautas, arpas, TODO, quería sacarme los oídos; y de un parpadear de ojos ella estaba cara a cara conmigo, me di cuenta también de que ella no tenia sombra, ella me puso un machete en el cuello quería sacar algunos de los cuchillos que había traído, pero ¿DONDE ESTABAN? “Si en cuanto a los cuchillos, no permito traer esas cosas al show, ahora quédate en silencio…IS THE MOMENT OF THE SHOW"

Estaba perdida no podía hacer nada, cerré los ojos por unos segundos, cuando los abrí estaba acostada en una cama de un hospital psiquiátrico, sudando, pero ¿Por qué me encontraba aquí? , ¿Todo esto habrá sido alguna pesadilla? Llego un doctor a la sala y para aclarar mis dudas pregunto: "Disculpe, pero ¿por qué exactamente me encuentro aqui?" “Victoria le recuerdo que usted mato a su hermana con cuchillos” me respondió Estaba extrañada, el doctor me puso un video de las noticias que mostraban que YO mate a esas personas, y también mostraban los cuchillos ensangrentados. “¡¡¿¿Qué??!!, “¿Cómo es posible? fue esa muñeca” “¿Cómo dice? Victoria tu misma fuiste testigo de que mataste a tu hermana, la policía pensó que fue por algún problema fa

Dibujo que estaba en el sobre

miliar” Justo ahí en el vídeo salí yo, pero estaba despierta y… ¿Sonriendo?, pero no recordaba esa escena. “¿Y mis padres están bien? El doctor me mira con cara de lastima y me dice: “Encontraron a tus padres descuartizados y colgados en un árbol y también encontraron a dos jóvenes que fueron destripadas y decapitadas, eran Katie Jones y Fabiola Stevenson, lo común en todos los cadáveres es que no tenían corazón, y no se sabe donde están escondidos". Hice caer el control remoto, y justamente ahí escuche de nuevo la sinfonía del violín y además escuche una risa, vi por la ventana, estaba ella tocando su violín y en su cintura tenía un cinturón con su machete, además en sus manos tenia uno de los corazones de las víctimas, lo apretó tanto que el órgano empezó a pudrirse y volverse una masa

asquerosa, tan sorprendente aquel acto de maldad que me desmayé y escuche voces de los doctores y de las enfermeras. Ahora que sabes esta historia tienes el riesgo que tarde o temprano Palom the nightmare doll te encuentre y hará que tu muerte sea el momento del show.” Quede realmente asustado, aunque es

ta persona Victoria, estaba en este hospital por alguna razón, en el sobre había otro papel y e

ra unos bocetos de Palom the nightmare doll. Me reuní con los otros integrantes y les conté sobre la historia, a pesar de que la historia daba miedo, no se la creyeron, escuchamos un grito desgarrador, fuimos donde provenía el grito, me arrepiento de haber ido, unos de los integrantes desapareció, solamente encontramos una masa asquerosa, lo miramos un poco más y era el corazón , uno se desmayo,

otro vomito; note algo raro en un espejo aparecía escrito “Is the moment of the show” que en español significa “ES EL MOMENTO DEL ESPECTACULO”.

Años después, desde aquel momento de la expedición no he parado de investigar sobre Palom the nightmare doll, pero es muy difícil encontrarla no hay nada en internet que me ayude a lo más me he encontrado con imágenes de criaturas y muñecas diabólicas, pero no salía nada, dias despues mis

amigos y yo teníamos que hacer un trabajo de la secundaria, consistía en describir una obra de arte, todos encontraron menos yo, me paseaba y habia muchas pinturas, pero ninguno me llamo la atención...llego un momento en que me quede paralizado, en dos obras de arte aparecía algo muy similar que podia tener relación con la muñeca, un demonio tocando violín al lado de un hombre dormido y en el otro también aparecio otro hombre pero detras de la persona estaba la muerte tocando violín. 

Al parecer a otras personas le han pasado lo mismo, en especial musicos, para algunos sera real, para otros sera solo mentira, me queda poco tiempo para resolver este rompecabezas, ayudenme a encontrarla, aun asi es real esta historia?, deberian creerme? bueno aquellas respuestas solo se respondera dependiendo de cada uno de ustedes.

25 noviembre 2014

Las últimas fotos de Maisie Deacon


A veces las cosas que más dan miedo en esta vida no son las que pueden llegar a pasarnos de manera concreta. Como morir en un accidente o un secuestro, sino de lo que sucede de manera inexplicable.
Lo cual me hace pensar que aveces no es bueno jugar con aquello que no conocemos o es sobrenatural, aún cuando no creamos en ello. Es mejor guardar algo de respeto.
Esta historia es real, se trata de las ultimas fotos que le fueron tomadas a una joven de apenas 11 años de edad. Su nombre Maisie Deacon.
23 De octubre de 1991.
Una mañana aparentemente normal para Isabel, la hermana mayor de Maisie. Ellas siempre fueron muy unidas e isabel la conocía más que nadie como era su hermanita de ocurrente y creativa.
Esa misma mañana Maisie se encontraban afuera de la casa haciendo lo que pareciera luchar con alguien que la estaba tomando contra su voluntad, forcejeando como si se tratara de una broma.
Isabel al verla decidió que seria divertido tomarle una foto con aquella antigua, complicada y pesada cámara. Cuando Isabel tomó la foto no se encontraba nadie más en aquel lugar que su hermana y ella.
Pero al momento de tomar la foto fue noqueada por lo que al parecer sintió como una ráfaga de viento muy fuerte. Cuando se despertó se dio cuenta de que su hermana ya no estaba en ninguna parte.
Isabel asustada se dio cuenta que en aquella horrible situación nada andaba bien, ya que al despertarse se encontró con un cráneo humano.
Como era de suponerse se dio aviso a las autoridades sobre la desaparición de Maisie Deacon de 11 años. Las ultimas fotos de ella revelaban a una misteriosa figura oscura que sujetaba a la pobre niña contra su voluntad con un brazo y que sostenía en la otra mano un cráneo aparentemente humano y muy probablemente el que fue encontrado.


Al realizarse los estudios de la arcada dentaria surgió un mórbido resultado. Aquel cráneo humano pertenecía a nada mas ni menos a Maisie.
La figura oscura y encapuchada jamás fue identificada.

08 noviembre 2014

La casa.


-No sé si realmente pasó, no quiero pensar en ello, cuando no se piensa en algo, ese algo no existe, desaparece, muere… No quiero pensar en ello, sin embargo, no puedo evitarlo..Al abrir los ojos esa mañana no sabía si había sido un sueño, un horrible sueño, o en verdad había sucedido. Si fue un sueño, ¿por qué tengo estas heridas?; si pasó en verdad, ¿cómo llegué a mi cama? Las leyendas urbanas nunca las he creído, nunca me han inmutado. No sé qué pensar, no quiero pensar…La casa era enorme, la madreselva la cubría casi en su totalidad, decenas de ventanas con cortinas negras parecían mirarte como miran los ojos vacíos. Había jardines grandísimos con docenas de árboles, altos y de follaje tan espeso que el sol no lo atravesaba; todo en esa casa era lúgubre y frío.Atravesé los jardines, sin prisa, observando los estanques y fuentes cubiertos de lirio acuático; no sentía miedo, no había razón para sentirlo, (o eso creí). Llegué a la puerta principal que estaba abierta, escuché una música, ligera y muy tenue, la seguí atravesando el salón principal, subí y bajé tantas escaleras que ya no sabía si estaba arriba o abajo, demasiadas habitaciones, demasiadas puertas, salones enormes…En otros tiempos debió ser una mansión muy lujosa con sus pisos de mármol y retoques en madera, con candelabros gigantescos iluminando cada salón, con muebles de época y sirvientes todos vestidos impecablemente…Ahora todo estaba lleno de polvo, moho y ratas. ¿Quién querría vivir ahí? ¿Quién soportaría ese olor? ¿Olor? Sí, como de sangre, como de muerto…“Cientos de cadáveres apilados junto a las jaulas donde están las próximas víctimas, sólo unos pocos han salido de ahí con vida, pero están dementes: se creen felices después de haber estado en ese lugar y vivido aquel horror.”Relatos de la casa última de la calle. Nunca los creí.La música cada vez se escuchaba más cerca, al igual que el olor se intensificaba. Un impulso me obligaba a continuar, a abrir cada puerta, revisar cada habitación, las cocinas, bibliotecas, todo hasta encontrar…La última puerta, desvencijada y oculta al fondo de un corredor larguísimo, era la adecuada. Despacio la abrí. No hizo ruido. Bajé las escaleras, que no crujían como pensé. Todo era silencio, y como si flotara, no hacía el menor ruido, sólo la música, y el hedor. Llegué abajo y lo vi…Un sótano tan grande como la casa misma, el piso lleno de sangre seca, una alfombra gruesa de sangre seca; lamentos de personas en agonía eran la música que escuchaba, distorsionadas por el eco; cadáveres de hombres y mujeres, cientos o tal vez miles, provocaban el hedor.En los rostros de todos ellos podía verse que sufrieron lo indecible, con heridas por todo el cuerpo, otros en realidad estaban mutilados y sus miembros faltántes apilados también:Brazos, piernas, dedos, todo en otra pila tan enorme como la primera. Del lado opuesto había jaulas, incontables jaulas con personas dentro. Sufrían, pero ninguna de las jaulas tenía cerrojo o candado alguno. Sin embargo no huían. ¿Por qué? Algunos se herían a sí mismos, con uñas y dientes o golpeándose contra la reja.Otros, en su delirio creían que alguien más era quien los hería; algunos se aislaban haciéndose un ovillo, curiosamente eran los que tenían las jaulas más grandes, y en contraste había jaulas muy pequeñas en las que evidentemente estaban quienes sentían claustrofobia.Noté que todos sufrían por decisión propia: todos podían salir y ninguno lo hacía.Al fondo del sótano, enormes estantes con frascos llenos de formol, cada uno contenía algo; algo que ya había notado les faltaba a todos los cadáveres y que indudablemente los enjaulados perderían en cierto momento.Miles de corazones en los frascos de formol. Todo aquello era una verdadera carnicería. Miles de frascos, cadáveres, víctimas… ¡Una locura..!Al centro, todo instrumento utilizado en aquel horror sangriento: tenazas, pinzas, sierras manuales, cuchillos, tijeras, de todo: instrumentos quirúrgicos y rudimentarios; para matar de golpe y poco a poco, alambre de púas, cables con corriente, que aún tenían carne quemada adherida debido a la descarga.Había también un caldero enorme de cobre, donde se estaba hirviendo carne en un asqueroso caldo de sangre y agua, y a un lado una mesa puesta para un servicio:Un plato para sopa, un plato plano, una copa alta, un juego de cubiertos para carne y postre. Todo listo para servir lo que se guisaba en el caldero de cobre.Quise salir de ahí, correr y huir de esa carnicería humana, el olor de la sangre el olor de la carne putrefacta, de los desechos de los enjaulados, el formol… Era nauseabundo; sentí vértigo y caí, me arrastré por el piso, sobre la alfombra de sangre seca.Tenía la vista nublada, no podía incorporarme, boca abajo en el piso y con la fuerza agotada lo vi, entre sombras distinguí su figura, borrosa; se acercó a mí, escuché su risa hueca.Sentí sus manos grotescas levantarme en vilo. Supe que era inhumanamente fuerte.Su cuerpo bofo y amorfo tenía movimientos torpes, su respiración calentaba el lugar y su aliento era tan fétido como todos los olores de ahí juntos. Sus ojos rojos, brillaban en ese enmohecido y oscuro sótano.Fueron lo último que distinguí antes de que me arrojara a una jaula pequeña. Se rió por segunda vez y se alejo.El ruido me hizo despertar. El olor de todo aquello irritaba mis ojos y garganta, sentí que me desmayaría de nuevo. Escuché cómo arrastraba un cadáver, luego, el ruido de cuchillos y sierras cortando carne y hueso. Nada.De nuevo el ruido, pero ahora eran los instrumentos para cirugía, sacaría el corazón. En ese momento todo el lugar pareció contener la respiración: los lamentos cesaron, el puchero que hervía dejó de hacerlo, las ratas callaron su agudo chillar.Se oyó un gemido apagado y todo volvió a su horrenda armonía. Volví a desmayarme. Al Despertar lo escuché comer; supuse, el guiso que hervía cuando llegué, luego la carne recién cortada, tan sólo pensarlo me hizo vomitar.Quería morirme o poder escapar, pero no podía, “debía” seguir escuchando. Recordé que las jaulas no tenían ningún candado, y quizá donde yo estaba tampoco, pero no podía moverme. No quería…“Lo que hay en la casa es un ser que se mete en tu cabeza y busca entre tus deseos y miedos, toma la forma necesaria para seducirte, y que llegues a él. Para divertirse con tu dolor o devorarte desde adentro. Una vez que te elige, no puedes hacer nada, serás el próximo…”

Ya no me parecían cuentos tontos. Sentí un nuevo mareo. Lo escuche venir hacia mí…Abrí los ojos y estaba en mi cama, el hedor de ese lugar aún estaba en mi nariz.¿Fue un sueño?

No quiero pensar en eso, tal vez con el tiempo lo olvide y crea que fue un sueño… tal vez con el tiempo sea yo quien cuente la historia. No quiero mirar al final de la calle, no quiero ver esa última casa… Las heridas. No quiero mirarlas. Sólo ellas me harán dudar si pasó o no, si soy o no parte de esa leyenda urbana…